Opinión

Los temas pendientes de la nueva alcaldesa en el distrito

Tenemos nueva regidora en el Ayuntamiento con el único apoyo de su partido (31 de los 57 concejales) y sin pasar por el escrutinio de las urnas, aunque los electores eligen una lista, todo previsible y dentro de la Ley Electoral. Ana Botella es la primera alcaldesa en la historia y tendrá una enorme responsabilidad en la gestión de la ciudad, la más endeudada de España gracias a su antecesor en el cargo y hoy ministro de Justicia.


Ana Botella
Ana Botella

Botella llegó de la mano de Gallardón en 2003 sin ninguna experiencia política o bagaje que le hiciera suponer tal privilegio, nada menos que ser edil del principal ayuntamiento del Estado y rápidamente con puestos de relevancia como delegada de Asuntos Sociales y después de Medio Ambiente.

En nuestro distrito de San Blas-Canillejas Ana Botella se ha prodigado en estos dos últimos mandatos. Su primera visita fue al centro de acogida de menores Altamira, y ya como delegada de Sociales visitó el centro Cirvite de discapacitados, además ha conocido la mayoría de los Centros de Mayores y de Salud, manteniendo el contacto con las respectivas Juntas Directivas. Como delegada de Medio Ambiente visitó la Quinta los Molinos en un par de ocasiones, una parcela en Las Rosas para desbrozar y otra visita al barrio de Simancas para ver in situ la limpieza integral de sus calles. Su última aparición fue en Las Mercedes para inaugurar el parque del barrio junto a Gallardón.

Botella tendrá que lidiar con varios temas pendientes en este distrito periférico, diverso, multicultural, residencial e industrial. Por ejemplo apostar por la candidatura de unos JJOO en 2020 y dar continuidad al proyecto de su antecesor. Deberá sacar dinero de donde pueda para concluir viales, parques olímpicos e infraestructuras. Otro gran problema será dar soluciones al desequilibrio territorial, las comunicaciones con el hospital de referencia y las conexiones entre los barrios. Deberá apoyar la instalación de más Viveros de Empresas para ayudar a los emprendedores en un distrito muy castigado por el paro; buscar dinero para la construcción y reforma de instalaciones deportivas o culturales y hablar mucho con la Asociaciones Vecinales del distrito. En su agenda no debe faltar la solución definitiva al nombre del distrito: San Blas-Canillejas y este mandato puede ser definitivo.

 

La alcaldesa que necesita Madrid

La política tiene más de arte que de ciencia, de ahí que se dé tanta importancia a la persona que lidera el Gobierno de cualquier administración. Si fuese como las matemáticas, la física o cualquier otra ciencia exacta sería muy fácil acertar en las decisiones. Un ingeniero cuando diseña un puente no sólo sabe exactamente como quedará cuando la obra esté acabada sino que incluso puede pronosticar con más o menos precisión la fecha de finalización.

Ana Botella

L a política es otra cosa, el político, en este caso el alcalde, tiene un toque de artista, porque en su trabajo no sólo juega la ciencia, es decir sus conocimientos sobre cómo funciona la Administración, sino también entran en juego, si quiere acertar, su intuición, su forma de expresarse y su personalidad para detectar los problemas y necesidades que afectan a la vida de los ciudadanos y para fijar las prioridades que den una solución adecuada para la mayoría a esos problemas.

Por este motivo, no hay dos políticos iguales como no hay dos personas iguales. Hay políticos excepcionales para momentos de bonanza, porque son capaces de llevar adelante e impulsar proyectos que mejoran mucho la vida de los ciudadanos y que a cualquiera de nosotros nos marearían por la magnitud de sus cifras. Y hay políticos, con un sentido común aplastante, capaces de cueste lo que cueste, tomar las decisiones correctas en situaciones como la actual de crisis, y anteponer a todo su sensibilidad para estar cerca de los ciudadanos que tienen dificultades y priorizar o buscar recursos hasta debajo de las piedras con tal de atenderles.

Ana Botella es de este segundo grupo de políticos y por eso estoy convencido de que es la Alcaldesa que en estos momentos necesita Madrid. En un momento en el que más que los grandes proyectos cobra especial importancia la gestión del detalle, de cómo el Ayuntamiento no debe ser un obstáculo sino un acicate para la recuperación de la prosperidad, Madrid necesitaba una alcaldesa como Ana.

Ana Botella

Alberto Ruiz-Gallardón ha sido un gran alcalde, uno de los mejores hasta la fecha, que será recordado por décadas como uno de los grandes transformadores de la ciudad. Ahora tenemos ante nosotros el reto de acercar a los ciudadanos esas magníficas infraestructuras que se han desarrollado estos años e invitar a todos los madrileños a que vivan su ciudad.

Para los vecinos de San Blas, la llegada de Ana Botella a la alcaldía es una noticia excepcional. Porque de mi experiencia como Concejal he aprendido que aquí se valora a las personas francas, cercanas, humildes y directas y que, siempre se prefiere que se digan las cosas como son a que se ande con rodeos o eufemismos. Por la personalidad de Ana Botella y por su interés por todo lo que ocurre en el Distrito estoy seguro de que la nueva Alcaldesa y los vecinos del Distrito de San Blas van a congeniar.

 

David Erguido

David Erguido
Concejal Presidente de San Blas

 

 

CARTAS AL DIRECTOR


Escena de la película Bon Appétit.

Agradecimiento al ciclo de cine

 

Me he decidido a escribir estas líneas para dar las gracias a la organización y a la Concejalía de Cultura por traer a nuestro distrito el II Ciclo de Encuentros con el Cine Español.

Las películas eran muy actuales, los invitados de gran relevancia y la organización muy correcta. Ha sido muy grato percibir, en mi opinión, una recompensa interesante a nuestro pago de impuestos, en un barrio, el de Canillejas, en el que rara vez ocurren cosas interesantes pagadas con dinero público. Enhorabuena a los organizadores y esperamos que el año que viene podamos repetir la experiencia.

Ana del Puerto


Amposta fue la única calle del distrito engalanada para la navidad.

Pobres luces de Navidad

 

Lo de este año con las luces de Navidad clama al cielo y nunca mejor dicho. Entiendo que el Ayuntamiento no tenga un euro para luces navideñas en los barrios periféricos como el nuestro, pero no es de recibo poner unas cuantas bombillas en la calle Amposta y ahí se acabó todo.

Nada de nada en el resto de barrios y ya ni siquiera el famoso árbol de la Junta de Distrito. Por el contrario, pasear por el distrito de Salamanca e incluso por el vecino de Ciudad Lineal es todo un placer para la vista. ¿Somos ciudadanos de segunda?, ¿Es que no pagamos los mismos impuestos? El agravio comparativo me cabrea y lo tengo que manifestar. Gracias por la oportunidad y les animo a seguir con su espléndida publicación.

Isabel González

 

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