Entrevista

Román: “Es una vergüenza tener Montamarta vacío”

‘El abuelo de la revolución’ es como se conoce habitualmente a Francisco Román, un taxista jubilado del barrio de Las Musas que se hizo famoso en la acampada de Sol. Ex militante comunista, no tiene empacho en culpabilizar a la Iglesia, la Banca y la Monarquía de todos los males que aquejan a nuestra sociedad. Defiende la okupación de espacios públicos abandonados como Montamarta y apuesta por un cambio en la sociedad.


Francisco Román, el abuelo de la Spanish Revolution, en la puerta de EVL de Montamarta.
Francisco Román, el abuelo de la Spanish Revolution, en la puerta de
EVL de Montamarta.

Boina calada, ligero de equipaje y apoyando siempre cualquier manifestación del 15M, concentraciones, manifestaciones y foros públicos donde se defienda la 'verdadera democracia', que según él no existe por culpa de Franco y su sucesor, el rey Juan Carlos. Pero Román dispara también a la Banca o a la Iglesia, "lo mismo da que da lo mismo" asegura. Tiene 77 años y lleva la mayoría de su vida residiendo en Madrid, concretamente en la colonia de los taxistas del barrio de Las Musas. "Los primeros 30 años en Madrid no me enteraba de nada, era un ignorante total y se pasa bien, la verdad, así no se sufre como quería el anterior régimen criminal del Caudillo", asegura.

Sobre los espacios liberados

"Es una vergüenza tener espacios como Montamarta totalmente abandonados, cientos de metros cuadrados sin usar; por todo ello hacer actividades es vida y este es el comienzo de una sociedad que va a cambiar lentamente, con un proceso que se inició en Sol, en una plaza donde antes se hablaba de fútbol y toros, ahora se quiere cambiar la sociedad", explica Román.

"Lo que se ha producido en este Espacio Vecinal Liberado (EVL) ha sido una de las mejores noticias, quizá la más maravillosa en este barrio en el último medio siglo. Hasta ahora solo existía El Dragón (cementerio de la Almudena) y cuando todo parecía dormido han aparecido un grupo de jóvenes para dinamizar un espacio, uno más, abandonado por las administraciones. Esto no es de recibo y la experiencia ha sido maravillosa, con un trabajo de rehabilitación y dando contenido cultural fuera del circuito municipal a las gentes humildes del barrio, no se puede pedir más".